INSPECCIÓN

La inspección de la casa es un paso importante en el proceso de compra. Esta sección te ofrece información útil para ayudarte a evitar posibles problemas una vez se haya completado la compra.

Inspecciones de la vivienda

¡Enhorabuena! Ya has hecho tu oferta y revisado todos los documentos sobre el estado de la casa que te ha proporcionado el vendedor. Pero hay un paso importante que tomar antes de finalizar tu oferta inmobiliaria que puede ayudarte a ahorrarte errores costosos en la compra de una vivienda. Contrata a un inspector de viviendas profesional para que haga una inspección estándar de la casa que incluya:

  • Revisión de todas las habitaciones
  • Componentes exteriores de la vivienda
  • Sistemas eléctricos
  • Componentes fundacionales y estructurales, tanto en interiores como en exteriores
  • Sistemas de aire acondicionado/calefacción
  • Sistema de tuberías
  • Ático/sótano/semisótano.

Cuando hayas concertado la inspección de la vivienda, acompaña al inspector durante todo el proceso. Tienes derecho a estar ahí y las grandes empresas de inspección de viviendas te animarán a estar presente. Esto te ayuda a entender mejor los resultados del informe y a minimizar las sorpresas después del cierre. No te olvides de tu lista de preguntas y preocupaciones.

Una inspección exhaustiva abarca más de 1.000 elementos, desde los cimientos hasta el techo, y suele durar unas dos o tres horas dependiendo del tamaño y antigüedad de la propiedad. El informe reflejará el estado de unos 400 elementos. 

Hay elementos que la inspección de una vivienda puede saltarse, como por ejemplo:

  • Problemas de mantenimiento como tablas en putrefacción, muescas en la pintura, humedades en el techo, etc.
  • Problemas eléctricos (hasta unos fusibles en mal estado pueden provocar problemas mayores en el futuro)
  • Problemas de drenaje, que pueden incluir intrusión de agua bajo la casa
  • Goteras en el tejado y defectos del paso del tiempo
  • Poca ventilación, sobre todo en el ático; este es el momento de asegurarse de que todas las rendijas de ventilación están limpias y funcionan correctamente
  • Filtración del aire excesiva debido a chapuzas de impermeabilización y calafateos mediocres
  • Ventanas mal selladas, que suele ser el caso de las ventanas de doble vidrio
  • Contaminación ambiental por asbestos, moho, formaldehído, pintura de plomo, radón, contaminación del suelo y/o contaminación del agua
  • Conexiones defectuosas en calderas, desagües y/o conductos peligrosos

CONSEJO: Los daños estructurales provocados por la infiltración de agua en los cimientos, vigas de piso y marcos de puertas deberían descubrirse en el origen, y pueden identificarse fácilmente en una inspección.