¿YA TIENES CASA?

Comprar una casa al tiempo que vendes la que ya tienes conlleva una serie de implicaciones. Esta sección te ofrece asesoramiento de compra profesional para ayudarte a superar estos desafíos con éxito.

¿Y si ya tienes una casa?

Comprar una casa al tiempo que vendes la que ya tienes supone una serie de retos. Con una buena planificación, puedes asegurarte de que todo vaya bien.

Antes de poner la casa en venta y de comprometerte a comprar una nueva, analiza los precios de las casas donde venderás y comprarás. Has de hacerte una idea de los precios de venta de casas similares para poder evaluar cuál ha de ser tu postura de compra y de venta.

¿Y si no puedes encajar el momento de venta de una casa con el de compra de la otra? Puede que durante un tiempo no tengas ninguna casa en propiedad, en cuyo caso tendrás que contar con tener dinero en el banco y un lugar dónde vivir. O quizá tengas dos casas en propiedad.

Por eso es importante tener un plan B. He aquí algunas opciones que tener en cuenta:

  • Busca opciones de alojamiento y almacenamiento a corto plazo (familia, amigos, almacenes, contenedores).
  • Financia de forma transitoria (con un préstamo a corto plazo) la entrada de tu nueva casa con el patrimonio de tu antigua casa.
Comprar una segunda casa

Comprar una segunda casa no difiere demasiado de comprar una primera. El poder permitírselo suele depender de la capacidad que tengas para conseguir una hipoteca para tu segunda casa. Entre los beneficios está poder escaparte de vacaciones con tu familia, tener una casa para cuando te jubiles, o costear los pagos de la hipoteca con lo que te paguen de alquiler.

Ten en cuenta que si declaras la casa como casa de alquiler, es posible que tu hipoteca suba y que los requisitos de la entrada sean mayores que los de una hipoteca estándar. Habla con tu prestamista para crear un programa de préstamo personalizado con la mejor combinación de tarifa, puntos y costes de cierre para que cumpla con tus necesidades.

CONSEJO: Tener una segunda casa puede ser una buena inversión. Para aprovechar al máximo la oportunidad, asegúrate de valorar las fuentes de tu entrada y gastos mensuales (incluyendo los costes de mantenimiento de la propiedad).