FINANCIACIÓN DEL VENDEDOR

La financiación del vendedor es cuando el vendedor ayuda a financiar la transacción inmobiliaria. Normalmente, los vendedores recurren a esta operación cuando el comprador tiene dificultades para que le concedan un préstamo ordinario o para llegar al precio de compra.

La financiación del vendedor se diferencia de un préstamo tradicional en que el vendedor no le da efectivo al comprador para que este complete la venta, a diferencia del prestamista. En su lugar, extiende un crédito contra el precio de compra de la vivienda.

La empresa depositaria o titular prepara el papeleo necesario, una vez el comprador y el vendedor han fijado los términos. Si tú, como vendedor, te planteas recurrir a este tipo de acuerdo, es fundamental que primero evalúes detalladamente la solvencia del comprador.

La financiación del vendedor supone un beneficio fiscal para el vendedor y una forma alternativa de financiación para el comprador que no puede optar a un préstamo convencional. Como vendedor, asumes los mismos riesgos que cualquier otro prestamista: ¿Es el prestatario un buen riesgo crediticio? ¿Conservará la propiedad el suficiente valor con el paso del tiempo para el reembolso de todos los préstamos que hay en su contra?

Conviene asegurarse de la situación económica del prestatario, solicitar un seguro de riesgo para la propiedad e incluir una cláusula de vencimiento. También hay que cumplir con unos requisitos de financiación, divulgación y plazo de amortización. Repetimos, si te planteas recurrir a este tipo de transacción, es recomendable que hables con un abogado.

CONSEJO: El tipo de interés de esta clase de préstamo es negociable, pero está condicionado por las tasas del bono del tesoro y del certificado de depósito.